
Tres asomadas a la ventana y uno por ahí resecándose de algún hervor emocional. Una frase lo señala. las mujeres ven para afuera de algo. Dan la espalda a la aburrición de la cosa misma hombre. Incluso se inclinan. La cosa confusa del hombre se evapora y está como acabándose su sustancia que lo vincula a los espectros que se la pasan de fantasma en fantasma.