todo es un echadero de mierda arribabajo. pero no de la dulce mierda fementida de esa analidad sino la Otra mierda la que se dispara en el trabuco parental -la familiaridad ampliada-, la apropiación elástica, mejor aún, la plástica de lo fantasma -no, no sé de ese umbral- Total es encierro con sus cavidades y entonces apareces como lo otro yo siendo no tu sin consideraciones, es decir sin medida, sin posibilidad que en lo cotidiano se establezca la cosa de mensurar -no se vive (dice)- pero así es esto: imposible en lo Real de los demás y posible en la apretura de la persona que dice: sí, sí soy tuyo. Ah! viscoso es la palabra que se me resiste.