
Ayer en esta ciudad de México los culeros y jodidos, es decir, los ricos y los bufones del espectáculo, en otro hervor de su culo culposo, hicieron desfilar a sus bufones en el zócalo, en un agrandamiento de estudio de televisión. Los cientos se alegraron de la mierda flotante y aplaudieron la ayuda a los pobres. Los miserables espirituales primero con jodederas legales y unos que otra desparición, se hincharon las verijas de dinero. Sus paseos entre miserias reales y ensueños turísticos los aburrieron. Las chakiras y eslimes danzaron entre sus eructos de dinero. Aquella que dice que ella no cree en Marx -se nota-, y el adinerado de miserias se bañaron en la desigualdad más cabrona del mundo. Y el rico mayor del mundo fue besado en los pies por tirarle tres centavos a los pobres. La gala de mierda escupió ruidos embocinados y el sábado feliz del país mientras se preparan nuevos enriquecimientos legales. ¡ Viva México!.