Lloró un poco cuando su hija le dijo estúpida. Muy astuta, cretina y sosa, con adeudos que no reconoce y cumplidora de acuerdos, proverbial en su mal aliento, renga y poderosa, -su pareja es uno de esos que hace justicia en nuestro país-. Se echó su pelo hacia atrás, dejó de ver la computadora y pasó lista de los que había aplastado y a los que ayudó. Lo mejor, el envilecimiento público, poco después muerto político, de un rival que parecía intocable –aunque él le ayudó a escalar en la política-. Ese fue el tope de su carrera –ella no lo sabría nunca- y ahora tenía que empezar a recrearlo todo y comenzó pensando: -la estúpida es ella, pendeja consentida, así le ha de ir a mija-. Quedaban tres días para que dejara su gran cargo y vaya que los iba a disfrutar.
caricriatura 2
Lloró un poco cuando su hija le dijo estúpida. Muy astuta, cretina y sosa, con adeudos que no reconoce y cumplidora de acuerdos, proverbial en su mal aliento, renga y poderosa, -su pareja es uno de esos que hace justicia en nuestro país-. Se echó su pelo hacia atrás, dejó de ver la computadora y pasó lista de los que había aplastado y a los que ayudó. Lo mejor, el envilecimiento público, poco después muerto político, de un rival que parecía intocable –aunque él le ayudó a escalar en la política-. Ese fue el tope de su carrera –ella no lo sabría nunca- y ahora tenía que empezar a recrearlo todo y comenzó pensando: -la estúpida es ella, pendeja consentida, así le ha de ir a mija-. Quedaban tres días para que dejara su gran cargo y vaya que los iba a disfrutar.
caricriatura 1
Uno.
El hombre obeso e intoxicado respira profundamente, hasta el dolor –según instrucción del manual de respiración profunda-, en un parque de la ciudad burócrata. Satisfecho de su política de segmentación, en altísima estima, rastrero de sí mismo y papada de apocado, no feo. Después de una vueltecita alrededor, tres estiradas y sofoco, escucha caer una gran rama de un viejo eucalipto. Se descubre solo. El acontecimiento parece importante y el resueno de la caída del gran brazo lo pone en un estupor que apenas reconoce. -Nada más eso me faltaba-, piensa, -que yo hiciera un aforismo-.
brote
cosa exhibitoria
mono 8
mono 7
mono 6
quijote de nuevo
caprichito
resiste dos
sesgo
mono V
divan el terrible 1
dibujo viejo
dibujos viejos
Esto es una misma cosa pero en proceso de pudre. Tu que has de insomnio y de cosa de atar estás que se te raja el cráneo y mientras tanto todo duerme bien sin romperse. la pesadilla del estar está contigo, porque es un estar. Acuéstate mientas tus hijas suceden. Poco tendrán que digerir de tí pues la cosa de fantasma es inelidible pues su nodo está claro: es representable. Mientras tanto es de noche y todo se cuece pronto a nada.
otra canción
Mmmm. ¿Sientes la molestia?
Una mirada te saquea y esculca.
Es para pasar bien el día
con la imagen del pliegue de tu axila.
Mmmm. Es para atenuar la tarde meciendo
preocupadamente tu nuca
Mmmm¡ Qué poco sabes de desnudez¡
Tu pudor se equivoca
Tendrías que acusarme por lo que hago
Con el trozo de tu breve boca
Abandonado en la servilleta.
El otro día tu comisura, ayer tu rodilla.
Mañana será otro día
Para robar cabello, calor de tu tibia silla.
Tu fauno está tan fuera de sí
Y tan lejos de tí.
Puedes creer que tienes un fanático.
Molesto él porque nunca es tu deseo.
Aunque degusta mejor que nadie tus minúsculas prendas.
Tienes tu fauno que no persigue besos sino desprendimientos de ti.
Tienes tu feo y viejo fauno.
Una bestia impertinente que se apodera de tus descuidos.
Un destello del vestido verde bebiendo de tu vientre
mientras te peinas mostrando el porqué de tu cuello.
Tienes un fauno de fastidio aunque poco te vea
Es para reponerme de tu droga.
Oirás cruzar la sala con tips, tips de cabrón
Ocultarte está de más, ya tu sombra
Fue aspirada y adivino lo que hiciste el otro día.
Ya ves:
Hasta provocaste una mala canción
sin tener culpa. Ninguna…
cancioncitas de cuna
( la asuencia de modelos).
Mídela, ella es una necia de soberbia
Orgullos culos y tú dispones de sus cuotas.
Deberías ponerle atención como un favor para mí.
Déjala caer en la tentación.
Para que se recree como aquel manda.
Sé que contraigo una deuda contigo
Pero algo por aquí debe tronar sus tímpanos ventrales.
Anda, hazme el puto favor y
Déjala caer en la tentación.
Ella debe rajarse de a de veras.
Es una demanda de rabia la que traigo
Ella necesita ser trabajada por tí
Cercenada más allá de sí. Por eso
Déjala caer en la tentación
Para que los dedos no le sirvan para las cuentas.
Agárrala. No quiero de ella una mujer mayor sin sarcasmo.
Me gustaría verla temblar al recordar el cómo la
Dejaste caer en la tentación.
Déjala caer en la tentación.
Ni fu ni fa, las cosas por su nombre
Ni fu ni fa, las cosa por tu nombre.
Toda su fatua estuvo de más.
Si al hambre, hambre.
Diente por diente.
Ya estuvo.
No me dices lo suficiente:
Puedo ver la forma de tu proyecto
en tu sonrisa.
A pesar de tus cuidados
no me parecen lo suficiente
para atenuar esta rabia.
Puedo ver tu rostro con detalles de equlibrio
y nada me dice que has perdido el control
pues tu proyecto está firme entre tus lágrimas.
No puedo con tan poco, no.
Todo lo que invierto en tí,
a pesar de saber que es mi fantasma particular
regresa real, seco y sobrio.
No puedo con tu saludable estabilidad
a pesar de tus sueños y urgencias
tengo que declararme desierto.
A pesar de mi extensión que nada te dice
sigues con la vigencia de tu ambicioso proyecto de conservarte sana.
Esta otra va de algo a alguien siempre en la tendencia forzada de aspirar al otro. Uno, se ve, reniega, elude, anda en su prisa y asunto de sí. El otro, enfrascado en una inclinación, cede. El camino rojo es lo de siempre: la misma podrida de lo amoroso que finje, engaña, impide y apropia. La entraña lo es todo como una enorme verija que acabará por tragarlo todo y llenar el jardín de escenas terribles por lo cotidiano y meloso.

Agáchense y vuelvanse a agachar que esta es la vieja del otro día. Este es el horror. Esto sí se aproxima al horror, a la descripción de lo que es la carne y el costo de lo que es ser humano. Visítala y si puedes date un estímulo antes de entrar ahí. No es una caricatura ni es una roca más, es el cúmulo y tu capacidad de matar y de extasiarte. Es echarle un ojo al vacío y al caldo grosero que eres: hambre, pánico, dolor, soledad, ansiedad y pesadilla. Ya saldrás de ahí y te solazarás con el aspecto cultural del México contemporáneo. Te acallará y volverás al ruedo. Mientras, un tanto en embriaguez de o que sea, ve esto, la neutra, lo lo, la aproximación. Buen día.





